
LA PRESIDENTA ENCABEZO LA CEREMONIA POR EL 9 DE JULIO
Otro accidente empañó un acto de Cristina: esta vez en Tucumán
Hubo un muerto y 24 heridos al ceder una tribuna a metros del palco oficial.
Por: Guido Braslavsky
Una muerte evitable, ocurrida al desplomarse una precaria tribuna a cuarenta metros del escenario donde iba a hablar la presidenta Cristina Kirchner, empañó ayer el acto central por el Día de la Independencia.El derrumbe provocó también unos 24 heridos y se produjo a las 13.17, cuando miles de personas esperaban desde hacía más de dos horas en el Hipódromo de esta ciudad la llegada de la Presidenta, prevista para las 13. El acto fue masivo y según los organizadores reunió a unas 30 mil personas, citadas a las 11. Seguidores del gobernador José Alperovich, militantes kirchneristas y miles de personas movilizadas por el aparato oficialista desde temprano desde intendencias y comunas del interior tucumano, aguardaron bajo el sol en una jornada bastante calurosa.Dos locutores desde el escenario trataron de animar la espera y mantener el clima festivo con arengas, bromas y menciones a pueblos y comunas y a sus caciques políticos. Entre la una y las dos, además de caerse la tribuna hubo gente que se descompensó, pedidos de atención médica y llamados a la "tranquilidad" a los que estaban en otra tribuna, también precaria, para evitar nuevos sustos .Cuando la tribuna colapsó, la gente que estaba cerca empezó a agitar los brazos pidiendo ayuda. Dos ambulancias llegaron en seis minutos pero no pudieron evitar que falleciera Juan Valdez, de 54 años (ver página 7).Cristina llegó a las 14, después de asistir a un breve acto y depositar una ofrenda floral en la Casa Histórica donde se firmó la Declaración de la Independencia. El año pasado, cuando nevó en Buenos Aires, aquí hizo frío y lloviznó, y Néstor Kirchner y Cristina decidieron invertir el orden y dejar la Casa Histórica para más tarde para que la gente no esperara bajo el mal clima.Desde el atril, la Presidenta sorprendió al pedir un minuto de silencio por Juan Valdés, un tucumano de Tafí Viejo fallecido en un accidente en la mañana . Casi nadie sabía aún que había habido un muerto por el desplome, ocurrido en rigor 45 minutos antes.Si la muerte de otro militante tucumano en Plaza de Mayo días atrás, al caerse una farola en su cabeza, pudo ser atribuida a una fatalidad, en el caso de Valdés bastaba con mirar el estado de la tribuna para darse cuenta de que la tragedia habría podido ser evitada si la organización, que puso todo el celo en resguardar la seguridad presidencial y evitar protestas de los productores rurales, hubiese pensado que allí iban a subirse personas.Sobre la tierra quedaron los caños huecos y los tablones de madera que hacían de escalones, unidos por juntas de hierro cedidas y desvencijadas.Alperovich, se supo después, suspendió su discurso y según una versión, Cristina evaluó hacer lo mismo. Finalmente, la Presidenta habló veinte minutos, en los que hizo un paralelismo del presente con la gesta de 1816, aseguró que hay disyuntivas similares y llamó a construir la verdadera independencia de la América del Sur junto a todas las naciones hermanas . En este sentido, aseguró que no fue casual la elección de Tucumán como sede de la cumbre del Mercosur de la semana pasada.En un discurso conceptual, y sin referirse a la pelea con el campo, sostuvo que había obstáculos para quienes hoy queremos hacer gobiernos y políticas populares . Cristina llegó con casi todo su Gabinete. En un segundo avión vinieron funcionarios y legisladores que se sentaron en un palco junto a Madres de Plaza de Mayo.Subida a una Traffic, Cristina dijo a la prensa que cuando vienen políticas que no son populares primero pagan el pato los humildes, luego los trabajadores y las clases medias y después termina derrumbándose casi todo el país .Solo quedaban en el Hipódromo los obreros que desarmaban vallados y la Policía local, que hacía las primeras pericias en la tribuna de la tragedia.
Otro accidente empañó un acto de Cristina: esta vez en Tucumán
Hubo un muerto y 24 heridos al ceder una tribuna a metros del palco oficial.
Por: Guido Braslavsky
Una muerte evitable, ocurrida al desplomarse una precaria tribuna a cuarenta metros del escenario donde iba a hablar la presidenta Cristina Kirchner, empañó ayer el acto central por el Día de la Independencia.El derrumbe provocó también unos 24 heridos y se produjo a las 13.17, cuando miles de personas esperaban desde hacía más de dos horas en el Hipódromo de esta ciudad la llegada de la Presidenta, prevista para las 13. El acto fue masivo y según los organizadores reunió a unas 30 mil personas, citadas a las 11. Seguidores del gobernador José Alperovich, militantes kirchneristas y miles de personas movilizadas por el aparato oficialista desde temprano desde intendencias y comunas del interior tucumano, aguardaron bajo el sol en una jornada bastante calurosa.Dos locutores desde el escenario trataron de animar la espera y mantener el clima festivo con arengas, bromas y menciones a pueblos y comunas y a sus caciques políticos. Entre la una y las dos, además de caerse la tribuna hubo gente que se descompensó, pedidos de atención médica y llamados a la "tranquilidad" a los que estaban en otra tribuna, también precaria, para evitar nuevos sustos .Cuando la tribuna colapsó, la gente que estaba cerca empezó a agitar los brazos pidiendo ayuda. Dos ambulancias llegaron en seis minutos pero no pudieron evitar que falleciera Juan Valdez, de 54 años (ver página 7).Cristina llegó a las 14, después de asistir a un breve acto y depositar una ofrenda floral en la Casa Histórica donde se firmó la Declaración de la Independencia. El año pasado, cuando nevó en Buenos Aires, aquí hizo frío y lloviznó, y Néstor Kirchner y Cristina decidieron invertir el orden y dejar la Casa Histórica para más tarde para que la gente no esperara bajo el mal clima.Desde el atril, la Presidenta sorprendió al pedir un minuto de silencio por Juan Valdés, un tucumano de Tafí Viejo fallecido en un accidente en la mañana . Casi nadie sabía aún que había habido un muerto por el desplome, ocurrido en rigor 45 minutos antes.Si la muerte de otro militante tucumano en Plaza de Mayo días atrás, al caerse una farola en su cabeza, pudo ser atribuida a una fatalidad, en el caso de Valdés bastaba con mirar el estado de la tribuna para darse cuenta de que la tragedia habría podido ser evitada si la organización, que puso todo el celo en resguardar la seguridad presidencial y evitar protestas de los productores rurales, hubiese pensado que allí iban a subirse personas.Sobre la tierra quedaron los caños huecos y los tablones de madera que hacían de escalones, unidos por juntas de hierro cedidas y desvencijadas.Alperovich, se supo después, suspendió su discurso y según una versión, Cristina evaluó hacer lo mismo. Finalmente, la Presidenta habló veinte minutos, en los que hizo un paralelismo del presente con la gesta de 1816, aseguró que hay disyuntivas similares y llamó a construir la verdadera independencia de la América del Sur junto a todas las naciones hermanas . En este sentido, aseguró que no fue casual la elección de Tucumán como sede de la cumbre del Mercosur de la semana pasada.En un discurso conceptual, y sin referirse a la pelea con el campo, sostuvo que había obstáculos para quienes hoy queremos hacer gobiernos y políticas populares . Cristina llegó con casi todo su Gabinete. En un segundo avión vinieron funcionarios y legisladores que se sentaron en un palco junto a Madres de Plaza de Mayo.Subida a una Traffic, Cristina dijo a la prensa que cuando vienen políticas que no son populares primero pagan el pato los humildes, luego los trabajadores y las clases medias y después termina derrumbándose casi todo el país .Solo quedaban en el Hipódromo los obreros que desarmaban vallados y la Policía local, que hacía las primeras pericias en la tribuna de la tragedia.
JUAN VALDEZ, FALLECIDO AYER EN EL ACTO DEL 9 DE JULIO EN TUCUMAN
Un hombre que sólo soñaba con volver a ser ferroviario
Estaba esperanzado con la reapertura de los talleres de Tafí Viejo, donde fue cesanteado en 1996.
Por: Manuel Rivas
L a esperanza de la reapertura de los famosos talleres ferroviarios de Tafí Viejo llevaron a Juan Valdez a ir al acto que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó en el hipódromo tucumano, sin saber que allí lo esperaba la tragedia que le segó la vida.Los primeros informes indican que el hombre habría muerto por aplastamiento. Las fuentes dicen que a Valdez se le habría caído encima una pequeña y endeble tribuna donde había varias decenas de personas entre hombre, mujeres y niños. Según reconoció Juan Masaguer, director de Emergentología se derivaron 24 heridos, de distinta gravedad, en relación a este accidente. Quedando internados en observación tres personas en distintos hospitales. El hospital de Niños atendió a dos hermanas de 12 y 10 años, una se fracturó un brazo y la otra recibió un fuerte golpe en la espalda. La Maternidad atendió a una embarazada que no presentaba riesgo.Valdez, de 54 años, fue cesanteado de los talleres taficeños en 1996, unos dos años después fue contratado por el municipio donde se desempeñaba en el vivero, aunque ahora estaba adscripto al Concejo Deliberante.Según relató Miguel Herrera, vecino de Valdez en la Villa Obrera (el barrio creado para los trabajadores ferroviarios), "Juan estaba deprimido desde que lo despidieron. A él le gustaba su trabajo en los talleres, era tornero". Muy dolorido, Herrera le contó a Clarín que nos enteramos de su muerte viendo el discurso de la Presidenta . En la ciudad, también reconocida por su produccción citrícola, había corrido la versión de que la jefa de Estado iba a inaugurar una serie de obras en los talleres. Por ello la expectativa era grande y quizás debido a su posible retorno al trabajo que amaba llevó a este hombre a juntarse con otros trabajadores para ir al acto del hipódromo. Algunos relatos indican que le gustaba participar de actos y que tenía una larga historia de trabajo en el peronismo. Valdez, casado con Lucía Seifer y con quien tuvo cuatro hijos varones, siempre estaba atento a todo lo que ocurría o se relacionaba con la planta fabril porque se deseo más ferviente era volver a ser ferroviario.La fiscal Adriana Giannoni indicó que se hizo el reconocimiento del lugar y se dieron instrucciones para que Criminalística realice su tarea. Todavía es prematuro decir algo sobre el hecho. Se deben realizar una series de peritajes para conocer cómo fueron. Ya se tomaron las correspondientes declaraciones testimoniales . Fuentes cercanas a la investigación indicaron que a primera vista la estructura parece demasiado endeble y bastante precaria para soportar la cantidad de personas que había en el lugar. Otro dato clave que trascendió sería que la instalación de las tribunas y tarimas no fue realizada por una empresa.
Un hombre que sólo soñaba con volver a ser ferroviario
Estaba esperanzado con la reapertura de los talleres de Tafí Viejo, donde fue cesanteado en 1996.
Por: Manuel Rivas
L a esperanza de la reapertura de los famosos talleres ferroviarios de Tafí Viejo llevaron a Juan Valdez a ir al acto que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó en el hipódromo tucumano, sin saber que allí lo esperaba la tragedia que le segó la vida.Los primeros informes indican que el hombre habría muerto por aplastamiento. Las fuentes dicen que a Valdez se le habría caído encima una pequeña y endeble tribuna donde había varias decenas de personas entre hombre, mujeres y niños. Según reconoció Juan Masaguer, director de Emergentología se derivaron 24 heridos, de distinta gravedad, en relación a este accidente. Quedando internados en observación tres personas en distintos hospitales. El hospital de Niños atendió a dos hermanas de 12 y 10 años, una se fracturó un brazo y la otra recibió un fuerte golpe en la espalda. La Maternidad atendió a una embarazada que no presentaba riesgo.Valdez, de 54 años, fue cesanteado de los talleres taficeños en 1996, unos dos años después fue contratado por el municipio donde se desempeñaba en el vivero, aunque ahora estaba adscripto al Concejo Deliberante.Según relató Miguel Herrera, vecino de Valdez en la Villa Obrera (el barrio creado para los trabajadores ferroviarios), "Juan estaba deprimido desde que lo despidieron. A él le gustaba su trabajo en los talleres, era tornero". Muy dolorido, Herrera le contó a Clarín que nos enteramos de su muerte viendo el discurso de la Presidenta . En la ciudad, también reconocida por su produccción citrícola, había corrido la versión de que la jefa de Estado iba a inaugurar una serie de obras en los talleres. Por ello la expectativa era grande y quizás debido a su posible retorno al trabajo que amaba llevó a este hombre a juntarse con otros trabajadores para ir al acto del hipódromo. Algunos relatos indican que le gustaba participar de actos y que tenía una larga historia de trabajo en el peronismo. Valdez, casado con Lucía Seifer y con quien tuvo cuatro hijos varones, siempre estaba atento a todo lo que ocurría o se relacionaba con la planta fabril porque se deseo más ferviente era volver a ser ferroviario.La fiscal Adriana Giannoni indicó que se hizo el reconocimiento del lugar y se dieron instrucciones para que Criminalística realice su tarea. Todavía es prematuro decir algo sobre el hecho. Se deben realizar una series de peritajes para conocer cómo fueron. Ya se tomaron las correspondientes declaraciones testimoniales . Fuentes cercanas a la investigación indicaron que a primera vista la estructura parece demasiado endeble y bastante precaria para soportar la cantidad de personas que había en el lugar. Otro dato clave que trascendió sería que la instalación de las tribunas y tarimas no fue realizada por una empresa.
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